Comprobaciones antes de comprar su vehículo de ocasión

Al comprar un vehículo usado, es necesario hacer algunas comprobaciones para asegurarse de su buen estado y funcionamiento, especialmente en caso de compra a un particular, donde es posible que no se haya realizado ningún control.

SEGUIMIENTO DEL VEHÍCULO

Se deben revisar varios documentos para conocer el seguimiento del vehículo.

Libro de mantenimiento: nos dirá si se han realizado las revisiones en los períodos indicados por el fabricante en el plan de mantenimiento del vehículo, conocer el conjunto de intervenciones que se han realizado en el vehículo, tanto mecánicas como de carrocería, y comprobar que la información sea coherente, especialmente en cuanto a kilometraje. Podrá también ver dónde se realizó el mantenimiento y las reparaciones: si fue en un taller oficial o no.

Algunas marcas, para sus vehículos recientes, disponen de cartilla de mantenimiento digital. Por tanto, será necesario solicitar las facturas para asegurarse del adecuado mantenimiento del vehículo.

Cuaderno de a bordo: este cuaderno contiene simplemente la información del manual del vehículo, que nos explicará todas sus características. Debe estar en español. Lo contrario indicaría que el vehículo viene del extranjero. En este caso, compruebe que los equipamientos son idénticos a la versión española. Hoy en día es posible encontrar todos los cuadernos de a bordo en internet.

Inspección técnica: la inspección técnica es obligatoria para todos los vehículos con más de 4 años, o dos años si el vehículo fue matriculado como servicio de alquiler. Debe realizarse cada 2 años. En caso de compra de un vehículo usado, su vendedor debe presentarle una inspección técnica en vigor.

EXAMEN ESTÁTICO DEL VEHÍCULO

La inspección visual dentro y fuera del vehículo es un paso importante. Es recomendable hacerla durante el día, con el fin de observar cualquier defecto, ya que estos pueden llevar la negociación a su favor.

1. Examen externo: lista de verificación


Carrocería/óptica: Camine alrededor del vehículo para comprobar la presencia de impactos o marcas en la chapa o en los faros. El capó y las puertas deben estar correctamente alineados. De lo contrario, esto puede indicar un impacto significativo en el pasado.

Pintura: comprobar grietas y eventuales ampollas, así como la presencia de corrosión en los bajos del vehículo.

Neumáticos: comprobar el desgaste del neumático para determinar si se requiere un cambio o si hace falta un reglaje (desgaste irregular). En un mismo eje, los neumáticos deben ser de la misma marca, de igual tamaño y con estructuras idénticas.

Estado y limpieza del motor: abra el capó para ver el motor. Abra la tapa de cada líquido para verificar que son conformes. No debería haber ninguna pasta similar a la mayonesa. Si encuentra este defecto, el vehículo debe ser examinado por un profesional. Este tipo de fenómeno es un signo de un problema en la junta de culata.

Cerraduras: en el caso de cerraduras centralizadas, compruebe que todas las puertas y el maletero se abren adecuadamente con la llave o el mando a distancia.

Retrovisores: debe asegurarse de que se pliegan correctamente, ya sean eléctricos o manuales. No dude además en tocar el cristal del retrovisor para comprobar su correcta fijación.

Llantas/Cubiertas: las llantas frecuentemente rozan con los bordillos de las aceras. Algunos arañazos no suponen ningún riesgo. Sin embargo, si una o varias llantas están agrietadas, esto puede suponer un peligro.

 

2. Examen interior: lista de verificación


El cuentakilómetros: compruebe el correcto funcionamiento del cuentakilómetros y compare el kilometraje con las facturas y la cartilla de mantenimiento para asegurarse de que no ha sido alterado de forma ilegal.

Instrumentos y salpicadero: inspeccione y pruebe el conjunto de mandos disponibles para comprobar su correcto funcionamiento. Luces, intermitentes, autorradio, GPS, limpiaparabrisas, claxon y todos los controles que pueda encontrar

Climatización: es un importante elemento que gestiona la calefacción y el aire fresco. Compruebe el funcionamiento de la calefacción, del aire acondicionado para ver si sale un flujo de aire fresco por las salidas de aire del vehículo. Si se percibe un mal olor, es señal de que hay que recargar la climatización.

Asientos: deben comprobarse varios elementos. El ajuste de los asientos delanteros debe hacerse sin dificultad, los asientos traseros se deben plegar fácilmente de acuerdo con las recomendaciones del fabricante, y los compartimentos de almacenamiento deben abrir sin problemas. También puede revisar asientos, suelo y maletero para comprobar que no hay ningún rastro de humedad. Lo contrario podría indicar un problema de estanqueidad.

Lunas: En primer lugar, compruebe la ausencia de eventuales impactos en las ventanillas y en los parabrisas delantero y trasero. Compruebe la funcionalidad de la apertura de las ventanas, tanto si son eléctricas o manuales. El objetivo es ver si hay alguna anomalía en la palanca de la ventanilla o en el motor en caso de apertura eléctrica.

PRUEBA DE CONDUCCIÓN

Una vez que todos los componentes externos e internos han sido comprobados, llega la hora de la prueba de conducción para comprobar el buen funcionamiento del vehículo. Durante la prueba habrá que estar atento a varios puntos. 

Ruidos del motor: no deben oírse ruidos de chasquidos, silbidos a nivel del motor ni traqueteos a nivel de las ruedas mientras conduce.

Embrague: una de las pruebas más comúnmente utilizadas es aplicar el freno de mano y poner la tercera velocidad y luego soltar el embrague. El vehículo debe calarse, lo que significa que el embrague está en buen estado.

Caja de cambios: se necesita tiempo para hacer un recorrido pasando por todas las velocidades, que deben cambiar sin forzar y sin ruidos de chasquidos. En caso de transmisión automática, no debe patinar ni dar tirones. El cambio debe ser fluido.

Escape: No debe generar ningún tipo de humo. Si muestra un humo azul, el motor consume demasiado aceite. Por el contrario, un humo blanco indica la presencia de agua en cantidades anormales.

Frenado: durante la prueba, revise la frenada. Para ello, debe frenar relativamente fuerte para asegurar que el vehículo permanece en el eje de la carretera.

Paralelismo: para controlar el paralelismo, solo tiene que soltar el volante unos segundos en una recta y comprobar si el vehículo tira hacia la derecha o hacia la izquierda. Si se da el caso, es necesario corregir este defecto.